Si las facturas se registran durante el trimestre, Excel puede sumar las cuotas repercutidas y soportadas y ofrecer una primera aproximación. Esa cifra ayuda a prepararse, pero no equivale automáticamente al resultado del modelo 303.

Idea principal. Una previsión ordena y anticipa. La autoliquidación exige revisar qué cuotas son deducibles, el período correcto y los ajustes que procedan.

1. Parte de facturas bien registradas

Antes de calcular, comprueba que cada factura tenga fecha, identificación, base imponible, tipo y cuota. Separa las facturas expedidas de las recibidas y utiliza una línea distinta cuando una misma factura contenga bases sometidas a tipos diferentes.

La previsión debe tomar el período de liquidación correcto. Una factura recibida no se incorpora necesariamente por el mero hecho de existir: también debe revisarse cuándo procede su deducción.

2. Cálculo básico de la estimación

En un caso sencillo de régimen general, la referencia inicial es:

IVA devengado o repercutido − IVA soportado deducible = resultado provisional.

Ejemplo: si las ventas registradas generan 210 euros de IVA y las compras contienen 84 euros de IVA plenamente deducible, la diferencia provisional es 126 euros. El cálculo solo es válido si las facturas pertenecen al período, las cuotas están correctamente registradas y no faltan ajustes.

3. IVA soportado no significa siempre IVA deducible

La cuota que aparece en una factura recibida es IVA soportado. Para restarla en la autoliquidación deben cumplirse los requisitos legales de deducción y existir relación con la actividad. Puede haber limitaciones, afectación parcial, prorrata o documentación insuficiente.

Por esta razón, una hoja de control no debería decidir por sí sola la deducibilidad. La previsión es más prudente cuando marca los casos dudosos para revisión.

4. Situaciones que pueden cambiar el resultado

Entre otras, requieren una revisión específica:

  • Adquisiciones intracomunitarias e inversión del sujeto pasivo.
  • Importaciones y documentos aduaneros.
  • Facturas rectificativas y modificaciones de bases o cuotas.
  • Prorrata y regularización de bienes de inversión.
  • Régimen especial del criterio de caja.
  • Cuotas pendientes de compensar de períodos anteriores.
  • Regímenes especiales o actividades diferenciadas.

El modelo 303 de 2026 mantiene apartados diferenciados para IVA devengado, IVA deducible y operaciones especiales. El servicio Pre303 de la AEAT puede ayudar a confeccionar y presentar la autoliquidación según el perfil del contribuyente.

5. Revisión antes de presentar

  1. Comprueba que no falten facturas del período.
  2. Revisa duplicados, rectificativas y saltos de numeración.
  3. Compara base, tipo y cuota de IVA.
  4. Distingue IVA soportado de cuota realmente deducible.
  5. Identifica operaciones especiales y ajustes.
  6. Concilia el resultado con la contabilidad y con períodos anteriores.
  7. Utiliza el servicio oficial o tu programa de presentación para confeccionar el modelo.

6. Qué aporta una previsión durante el trimestre

La estimación permite reservar tesorería, descubrir documentos pendientes y evitar concentrar toda la revisión al final. Su utilidad aumenta cuando se actualiza con cada factura y conserva un criterio estable para estados, conceptos y cuentas.

También ayuda a formular preguntas concretas a la asesoría: por qué una cuota no es deducible, en qué período debe registrarse una rectificativa o cómo afecta una operación intracomunitaria.

Fuentes oficiales consultadas

Consulta una previsión desde tus registros

La plantilla TuGuíaFiscal suma las cuotas registradas y muestra una previsión orientativa para preparar la revisión.

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